domingo, 21 de diciembre de 2008

Analizamos la Nikon D300


La Nikon D300 es la inteligente sucesora de la Nikon D200, exitoso modelo que la firma japonesa hizo público en noviembre del 2005. La D200 presentaba un cuerpo de aleación de magnesio de excelente ergonomía, con alta performance y un sensor de alto desempeño de 10,2 megapíxels.

Con multitud de controles manuales y la capacidad de emplear gran variedad de objetivos, incluyendo los antiguos para la bayoneta Nikon, la D200 tuvo muchísimo éxito entre usuarios avanzados y profesionales a los cuales la D2X quedaba muy holgada, y preferían un diseño de alto impacto para trabajar y divertirse.

Dos años después de su lanzamiento, Nikon reemplaza su probada D200 con un nuevo modelo, bautizado según la nomenclatura como D300. Se trata de una réflex digital profesional compacta, que según el fabricante incorpora las tecnologías y rendimiento de la Nikon D3 en un cuerpo compacto de formato DX.

Tras la bayoneta Nikon AF tradicional se encuentra el sensor de CMOS, un modelo nuevo y mejorado que permite lograr ahora unos 12,3 megapíxeles (logra archivos de hasta 4288 x 2848 píxels). Esta unidad cuenta con un sistema de autolimpieza por vibraciones para la eliminación del polvo, característica cada vez más popular entre los fabricantes de réflex digitales.

La D300 captura imagenes en el rango de sensibilidades ISO 200-3.200 calibrados. Adicionalmente se puede emplear hasta ISO 100 o 6.400 no calibrados. Las imágenes obtenidas son excelentes, demostrando un muy bajo nivel de ruido (grano) en las imágenes.

Responsable de estos desempeños asombrosos es el procesamiento de imagen EXPEED convierte las imágenes con un procesamiento de 14 bits, pero puede utilizarse hasta 16 bits, para lograr gradaciones tonales extraordinarias en sus archivos RAW NEF. La respuesta es muy buena, con un encendido de aproximadamente 0,13 segundos y un retardo del obturador de 45 milisegundos.

La velocidad de ráfaga admite 6 fps, pero como novedad el mismo puede aumentarse al adosársele la manopla MB-D10, logrando hasta 8 cuadros por segundo.

El sistema de autofoco de la D200 fue legendariamente efectivo. El modelo actualizado de autoenfoque tipo Multi-CAM3500DX, está preparado para para operar con escasa iluminación. Una capacidad interesante de este nuevo sistema de enfoque mejorado es la de rastrear los colores, situación muy poco usual entre los sistemas de enfoque, limitados a medir enfoque por contrastes. También se pueden escoger patrones de puntos de enfoque simplificados, y utilizar 9 puntos o 21 puntos de enfoque.


El sistema de medición de luz incorporó un efectivo sistema automático de detección de escenas, muy efectivo para actuar en la medición de escenas difíciles. Las mediciones son las tradicionales, seleccionables a través de una perilla al costado del ocular: Matricial Color 3D II, Central (75% de preponderancia a un círculo central variable por el usuario), y puntual (emplea un punto de aproximadamente 2% del fotograma para medir la luz).


Estas funciones se complementan con el D-lighting activo, que permite obtener unas imágenes extraordinarias de gran contraste aplicando automáticamente la compensación de tonos en el momento de la captura.
Llegado el caso, los controles de imagen seleccionables facilitan el procesamiento de las fotografías en la propia cámara, ahorrando tiempo en la post-producción, y su pantalla LCD de alta definición de 3 pulgadas (920 mil puntos) admite los dos modos Live view con dos modos (trípode y a pulso). Como salida se desechó la opción PAL/NTSC por una salida de vídeo de alta resolución HDMI.

La batería es de ion de litio tipo EN-EL3, y las tarjetas soportadas son las CompactFlash (también las del tipo MicroDrive).

Se comercializa como cuerpo sólo, o integrada con objetivos en 3 kits diferentes: con objetivo 16-85 mm VR, con el antiguo objetivo 18-70, y con el versátil 18-200 VR.

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